6 de agosto 2016 – fiesta de la transfiguración de nuestro señor Jesucristo y del Cenáculo

La Madre de Dios habla después de la santa misa de la ofrenda en latín por Pio V. a través de su voluntaria, obediente, humilde, instrumento e hija Anne.

Anne: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Nosotros hemos celebrado hoy la fiesta de la transfiguración de nuestro señor Jesucristo y del Cenáculo de la Madre de Dios. El altar de María estuvo en esta fiesta decorado especialmente con ramos de rosas muy bonitos. El vestido blanco de la Madre de Dios estuvo hoy adornado con pequeñas perlas y pequeños diamantes. La Madre de Dios y también el pequeño niño Jesús nos bendijeron durante la santa misa de la ofrenda varias veces. El Padre Celestial sobre el altar de la ofrenda nos miraba con mucho cariño y lleno de amor.

 

La Madre de Dios hablara hoy:

Hoy, en esta fiesta de la transfiguración de Cristo, están ustedes, mis queridos niños marianos, conmigo en la sala de pentecostés. También hoy recibirán ustedes algunas instrucciones de mí.

Ustedes me han regalado hoy el rosario del misterio gozoso. Por eso les doy las gracias.

A través de mis instrucciones tienen ustedes la gran arma, el rosario, en la mano. Este es y seguirá siendo vuestra arma más grande.

Ustedes, mi querido pequeño rebaño, mis queridos seguidores y también ustedes peregrinos y creyente de cerca y de lejos. Ustedes rezan diariamente el rosario. Por eso quiero hablarles hoy y deseo agradecerles sobre todas las cosas por todos los rosarios que han hechos. Yo ya les había informado, de que yo a ustedes les regalaría especiales informaciones que serían de gran importancia, porque yo como la Madre Celestial se siempre lo que les falta.

Yo como vuestra querida Madre, aplastaré con ustedes la cabeza de satanás, como ya hoy lo han vivido en la fraternidad. Yo, como la Madre Celestial, he recibido la llave del infierno de satanás. Esa llave es también importante para ustedes, porque cuando haya llegado el tiempo que satanás ya no tenga más poder quedará cerrado para siempre.

Algún día, mis queridos niños marianos, vuestros rosarios van a traer muchos frutos, de que satanás no podrá practicar más su poder. Entonces la llave cumplirá con su sentido.

Pero aun el intenta de tentar a los creyentes que oran y expían. Especialmente a los niños marianos quiere sacarlos del verdadero camino. Yo soy la Madre del amor bonito. Yo les enseno a ustedes el amor Divino, porque el amor de la Trinidad es lo más grande. Yo como la Madre Celestial, les enseño ese amor.

Recen diariamente con dedicación el rosario. En este tiempo muestra Satanás su gran poder para ir en contra de ustedes, porque ustedes son los seguidores de la Madre de Dios. Yo aplastare la cabeza de la culebra con ustedes.

Satanás quieres sacarlos constantemente del rezo del rosario. El rosario es el arma más grande que ustedes llevan en sus manos. No me abandonen, mis queridos niños, porque yo los llevo de mi mano. Yo los uno a ustedes en rosario con mis manos, como una cadena de perlas valiosas. Yo les voy en este tiempo tan difícil, en mi corazón y presionarlos y retenerlos fuertemente, para que puedan renunciar al maligno. El maligno es astuto y listo y desea constantemente apartarlos de la verdad. Entonces tomen el rosario como vuestra arma.

Pongan todas vuestras enfermedades, preocupaciones y angustias a los pies del Padre Celestial. Yo, vuestra Madre Celestial, se de vuestras necesidades. Yo soy la Madre Celestial y sufro todo con ustedes. Yo llevo todos vuestros sufrimientos al trono del Padre Celestial. El los oirá porque él conoce vuestras necesidades. Satanás no lograra el triunfo sobre esa verdadera iglesia católica y apostólica. Ella jamás se hundirá. Todo lo contrario, se levantará una iglesia gloriosa.

También cuando la autoridad destruya esa iglesia y la quiera seguir destruyendo, todavía satanás no ha ganado su poder. Naturalmente que satanás no desea que se levante esa iglesia de gloria.

Ustedes mis queridos hijos marianos miren siempre al futuro, a la iglesia que se levantara según el plan Divino.

Cuanto los amos yo a ustedes en este tiempo, mis queridos, porque debo tomarles de mis manos. Quiero encadenarlos con el rosario, que significa para ustedes la santa cadena.

Que a gradecida le estoy a ustedes, de que siempre toman el rosario en la mano y no fallan con el rezo in la expiación. Ustedes seguirán siendo protegidos con todos los Ángeles que les acompañan en vuestros caminos de vidas. Como la Madre Celestial, les he dado a ustedes muchas informaciones. Como ya el Padre Celestial les informo, la santa misa de la ofrenda diaria, un regalo especial. Los siete sacramentos y también los diez mandamientos son dones de gracias por los que ustedes deben ser agradecidos, porque también ellos les dan a ustedes ayuda para la vida.

Mucha gente en el tiempo de hoy rechazan esos dones, porque la apostasía avanza violentamente. Algunos no pueden entender, que todavía haya gente que crea, que ora y que lo viva. Se rechaza, si, se les odia, porque esa gente solo cuida su propio ego. Ellos aman al mundo y se han convertido en gente del mundo. Ellos se agarran de los deseos mundanos, si porque les son agradables. Les ofrecen una vida agradable.

Ese falso profeta, el que está vestido de papa en el trono, le regala a la gente las facilidades. Esto les es muy agradable.  Al fin pueden disfrutar todo lo que el mundo les ofrece. Ese falso profeta ha puesto sus propias reglas, pero lo que no corresponde a la fe católica, si, hasta se contradicen. Le facilitan a la gente mundana la vida, pero para los niños Celestiales esto no es la verdadera regla, sino todo lo contrario. Los niños Celestiales miran hacia el Cielo y van a lo sobrenatural. Ellos renuncian al mundo a lo que le ofrece. Porque ellos quieren al Padre Celestial en al Santísima Trinidad y a mí, como la Madre Celestial. Continúo tomándolos de mi mano, mis queridos y los aprieto fuertemente, especialmente en el día de hoy, de mi Cenáculo, en el que ustedes han entrado conmigo en la sala de pentecostés.

Ustedes mis queridos fueron interrumpidos por unas cuantas personas de vuestros seguidores, por el día de mañana, el día del Padre Celestial, por unos ramos de flores. Esto fue una interrupción agradable para ustedes.

Mis muy queridos hijos marianos e hijos del Padre, no solo deseo tomarles de la mano al final, sino también quiero agradecerles, por haber permanecido en el Cenáculo en oración y la ofrenda la noche de expiación. Ustedes no se rinden, aunque no le vean los éxitos. Les agradezco de todo corazón por todo vuestro amor, el que ustedes a mí, vuestra Madre Celestial, me han regalado.

Yo le doy ese amor a la Santísima Trinidad en Dios, especialmente al Padre Celestial, que mañana tiene su día de fiesta.

Yo los bendigo a ustedes con todos los Santos y los Ángeles y con todo el rebano de Querubines y Serafines, en la Santísima Trinidad, en el nombre del Padre, del Hijo y del espíritu Santo. Amén.

 

Ustedes son los queridos hijos de María y los hijos del Padre, en ustedes apuesta el Padre Celestial.

Él los quiere a ustedes especialmente. Quédense en su amor, séanle fiel, entonces no les pasara nada, porque ustedes tienen una total protección. Piensen en esto por favor, cada nuevo día.

 

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2 Comments

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