15 Mayo 2016 – Domingo de Pentecostes

Mensaje del Padre de Cielo a Anne.

15 Mayo 2016 –  Domingo de Pentecostes. El Padre Celestial habla después de la Santa Misa de la Ofrenda por Pio V en la Iglesia de la Casa Göttingen a través de su instrumento e Hija Anne.

Anne: Hoy hemos celebrado la fiesta de Pentecostés, lo que ha sido un gran acontecimiento para todos nosotros. El Altar de la Ofrenda y también el altar de la Virgen María, no solo estuvieron sumergidos en una luz color oro y plateado, sino que adicionalmente fue decorado por un mar de rosas alrededor; así como el altar de la Virgen María y constantemente entraban y salían los Ángeles.

El Padre Celestial Hablará Hoy: Yo el Padre Celestial hablo hoy en este día   de la Fiesta de Domingo de Pentecostés; a través de la que está en mi voluntad y que solo repite palabras que vienen de mí Anne.

Mi querido pequeño rebaño, mis queridos seguidores, queridos peregrinos de cerca y de lejos, y queridos creyentes. Hoy han podido vivir ustedes el rugido del Espíritu Santo. Tu mi pequeña Anne, tu haz podido ver las Lenguas de Fuego sobre cada uno del pequeño rebaño. La lengua de fuego sobre el hijo sacerdote que celebra la Ceremonia de la Ofrenda en este día, fue una gran lengua de fuego. En esa Lengua de fuego, el fuego alumbraba claro, durante la Santa Misa de la Ofrenda. Las velas que estaban en el altar alumbraban cada vez más grande y luminosas.

El Espíritu Santo fue rociado en vuestros corazones, ustedes pudieron sentirlo, mi querido rebaño. Dos de mis queridas niñas estuvieron enfermas hoy.   Una de ellas gravemente enferma y la otra hija de expiación, estuvo también enferma.   Y tu mi pequeña te has preguntado: “¿Por qué hoy en esta fiesta santa?” Yo te digo a ti mi querida pequeña, esta ofrenda la necesito yo hoy. Porque los sacerdotes no me honran en este día de esta fiesta Grande.

Ellos no celebran la ofrenda en el rito Tridentino por Pio V. Como mi hijo Sacerdote la celebra en la Iglesia de su casa en Göttingen con toda reverencia.

El bello ramo de Rosas en el Altar de la Ofrenda estuvo decorado con perlas y diamantes, el manto color blanco de la Madre de Dios, estaba decorado muy bien proporcionado. Las perlas significan que ustedes han conseguido su tesoro en el Cielo – Todos los que creen-, todos los que hoy todavía rechazan mis mensajes están a un paso del precipicio y todavía un pequeño paso más y caerán.

Que triste es esto para   vuestro querido Padre Celestial, tener que decir esto. Por eso mi querida Mónica, tienes tú que expiar   en esta fiesta   de Pentecostés. Y tu mi pequeña Anne, estuviste colmada de trabajo. Tú has trabajado con la fuerza divina y no con la fuerza humana.   En el sentido humano no hubiera sido posible, porque con la estación de cuidados y la comida y etc. Todo esto te hubiera sobrecargado. Sigues siendo valiente, que yo solo te fortaleceré a ti y soy el que decido el momento cuando mi pequeña Anne lo necesita, y mi intervención será cuando yo lo desee.

Ustedes están muy cerca de ellos, yo deseo decirles: “Que deseo hacerle a mi pequeña Anne el bien” pero cuando yo lo desee y esté en mi plan, pero todavía no está en mi plan pero seguramente estará.

Tengan un poquito más de paciencia y sigan adelante. Este es un tiempo muy difícil para todos ustedes. Ustedes no lo pueden creer.  Ustedes no se lo pueden creer porque se espera tanto de ustedes en este tiempo. Pero si, ustedes lo van a lograr con la fuerza divina.

De esta Iglesia de la casa en Göttingen salen incontables rayos de gracias en este día, no solamente sobre ese santuario de gracias de Göttingen, sí yo he dicho: ¡Santuario de Gracias de Göttingen! Este lugar necesita amargamente de esa Gracia, porque como ustedes saben en ese lugar los han negado a ustedes. Y también lo hacen hoy, después de doce años, aún lo siguen haciendo. Con ustedes no hablan, los niegan y los persiguen.

Exactamente eso es lo que yo quiero que ustedes vayan tras la pista de mi Hijo. Esto es lo más importante de todo, ustedes como mi hijo Jesucristo sean perseguidos, pero él les ha dado el Espíritu Santo y está sentado a mi derecha. Ese Espíritu Santo lo tienen ustedes hoy rociado dentro de sus corazones. Vuestros corazones serán encendidos con el amor divino y ustedes se asustarán de ese amor que no existe en el mundo.

Perduren y sigan siendo valientes y fuertes en la gracia divina.

Nunca perderán ustedes la fuerza divina pero en la fuerza humana ustedes estarán casi hundidos, desmayados, débiles, así será.

Entonces será cuando reciban la fuerza divina. Ustedes deben creer y confiar, también en lo imposible, tener la confianza.   El Padre Celestial nunca hace una falta. El hará todo en orden; lo que para ustedes no está en orden, porque ustedes siguen siendo imperfectos y débiles. La secuencia de Pentecostés mis queridos, fue también para ustedes muy importante. Mis Apóstoles en ese tiempo de mi Hijo Jesucristo, pudieron hablar en diferentes idiomas. Y ustedes no, mis queridos. Ustedes seguramente son para otra cosa.

El último tiempo, el tiempo final, ha comenzado. Por eso ese gran sufrimiento en vuestros corazones y ese esperar de mí en el Espíritu Santo en la Santísima Trinidad. Ustedes quieren saber esa verdad, vivirla, pero satanás quiere siempre otra vez intervenir. Todavía tiene el poder, todavía no ha terminado su tiempo. Pero entonces, será la intervención muy significativa, muy grande.

Yo el Padre Celestial, solamente yo elijo ese tiempo, nadie lo sabrá cuándo comenzará ese tiempo, cuándo y cómo será de fuerte la intervención y ustedes mis queridos serán protegidos por un arco de luz y por una luz alrededor de ustedes. A ustedes no les pasará nada, pero a los que no creen, a los que les han expulsado fuera, a los que les han calumniado, conocerán la ira de Dios.

No será fácil para ellos, los que hoy todavía toman parte de la Misa del Pueblo, y que no están preparados para celebrar la Santa Misa Tridentina, a través del DVD aunque ustedes les han ofrecido con frecuencia.

Mis queridos niños, encárguense el séptimo libro. Esto significa el séptimo Sello donde se encuentra el Apocalipsis. Ese tiempo ya está aquí. Él es muy importante para ustedes. Ha sido escrito para ustedes. La que ha comenzado   este trabajo es mi imprenta y lo llevará al final. Solamente son 7 libros que irán por todo el mundo, ellos serán repartidos. Esto es mi deseo, no el deseo de mi pequeña Anne. Esto no sería posible para ella, poder hacer todo esto. Solamente yo, el padre celestial custodiaré de ella sobre mi pequeña y valiente instrumento. Ella se queda en una nada y es nada. Y se queda en la humildad hasta el último momento de su vida. Y por eso la custodio yo.

Así los bendigo yo hoy a ustedes en este primer día de Pentecostés.

Esperen también mañana nuevos mensajes en el segundo día de Pentecostés porque también hablaré yo, porque yo los quiero a ustedes y quiero acompañarlos a ustedes íntimamente en ese momento. El Espíritu Santo os acompañe hoy los conduzca y los guie.

Los Bendigo en la Santísima Trinidad, con todos los Ángeles y santos y especialmente con vuestra madre celestial. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen. Quédense en la verdad, sean fieles al cielo, sean valientes y sigan en ese camino. Amen

Registre su correo electrónico para recibir actualizaciones

Print Friendly