13 de agosto 2016 – sábado, día de Fátima y de Rosa Mística

La Madre Dios habla después de la santa misa de la ofrenda en el rito tridentino por Pio V. a través de su voluntaria, obediente y humilde instrumento e hija Anne.

Anne: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

El altar de María y también el altar de la ofrenda estaban decorados con muchas flores y velas. La Madre de Dios estaba vestida de blanco y tenía en sus manos el rosario azul. También estuvo la Rosenkoenigin de Heroldsbach presente.

La Madre de Dios hablara:

Yo, la Madre Celestial y Rosenkoenigin de Heroldsbach hablo hoy, a través de mi voluntaria, obediente e humilde instrumento e hija Anne, la que está totalmente en la voluntad del Padre Celestial, y solo repite palabra, que hoy vienen de mí.

Queridos Muldaner, queridos peregrinos de cerca y de lejos, sobre todo especialmente los peregrinos queridos de Heroldsbach, querido pequeño rebaño y queridos seguidores. Todos ustedes pudieron disfrutar de este día, mi día de Fátima y día de Rosa mística. Hoy todos fueron a la querida Mulde y han celebrado ahí una valida santa misa de la ofrenda en el rito tridentino según el DVD. Todo estaba perfectamente preparado y decorado festivamente. A los colaboradores un gran agradecimiento por los muchos trabajos realizados en este mes. La Reina de las Rosas de Heroldsbach se los agradecerá, pues ella les quiere especialmente. Yo como la Madre Celestial estoy con ustedes y les miro. Yo los apoyo en cada situación, también en tiempos difíciles.

Muchas gracias correrán en Heroldsbach, sobre todo en el día de hoy y en la noche de expiación, en la que han ofrecido mucho, expiado y rezado. Muchos esfuerzos vinieron a ustedes en esta noche para todos los feligreses.

Ustedes son mis queridos porque oran y expían. Ustedes saben, que el Padre Celestial lo toma en serio e intervendrá pronto. Yo, vuestra querida Madre, lamentablemente ya no puedo retener más su brazo. yo quiero hacerlo con mucho gusto, pero el Padre Celestial no me lo permite, porque ya hemos llegado al límite.

Ustedes, mis queridos Muldaner y feligreses de cerca y de lejos han rezado mucho en la noche pasada para el regreso de los sacerdotes. No van a encontrar ningún sacerdote que les comunique su regreso. Deben creer, aunque no vean nada. Eso es lo más difícil que el Padre Celestial espera de ustedes. Con toda confianza deben creerlo que vuestras oraciones no son en vano, sino que han salvado muchos sacerdotes que querían regresar. Como en cada mes no se han rendido. Esto también para el futuro será vuestro camino.

Algunos sacerdotes van a reconocer, que así no puede seguir la iglesia modernista. Frecuentemente los sacerdotes son obligados, y no pueden cumplir con su propia voluntad, porque solos están débiles y nadie les reconoce y les ayuda. Esta debilidad es mental y se reconoce en los corazones de muchos sacerdotes. Lamentablemente es hoy en día así. Se les obliga a respetar el deseo del superior. Parece que hoy nadie quiere creer verdaderamente. Pero es la vista de los masones y de los malignos. Quieren confundir todo. Él es el mentiroso. Lamentablemente muchos sacerdotes caen en la lista de satanás. Pero a pesar de todo reconocen en sus corazones, que este camino más difícil es el camino de la verdad.

También yo deseo, como su Madre Celestial, que ustedes mis queridos hijos sacerdotes cumplan el deseo del Padre Celestial y celebren la santa misa tridentina de la ofrenda según Pio V. diariamente, para cumplir el plan del Padre Celestial. Ustedes van a ser impedidos por muchos seres humanos de la verdad y van a ser acosados para hacer lo falso.

Ustedes mis queridos reconocen la verdad. El maligno es fuerte y astuto. Eso lo saben ustedes.

Yo, vuestra querida Madre, la Madre de todos los hijos sacerdotes, deseo constantemente que se consagren a mi corazón inmaculado. Recibirán toda la protección. Esta protección la he derramado sobre ustedes. Muchas gracias corrieron por estas ofrendas de los Muldaner en Heroldsbach.

Corriente de gracias sobre corriente de gracias significa para ustedes fidelidad sobre fidelidad.

Ustedes mis queridos son fieles al Padre Celestial, porque ustedes saben, que el Padre del Cielo es el. el que los guía. Nunca van a la equivocación porque ustedes obedecen el plan del Padre Celestial. Ustedes saben que Él espera de ustedes.

El santo Miguel Arcángel ha apartado todo lo malo de ustedes.

También el san José cuida de la casa de Gloria en Mellatz. Ahí corren muchas corrientes de gracias en este día especial.

Aquí en esta iglesia de la casa de Goettingen se ha celebrado la santa misa de ofrenda por Pio V. con todo respeto y las corrientes de gracia han fluido muy lejos sobre la iglesia de la casa. Ustedes muchas veces no pueden entenderlo mis queridos, cuán lejos llegan estos cuando ustedes oran y expían y ofrecen y se prestan para el plan del Padre Celestial. El Padre Celestial muchas veces pide demasiado de ustedes, pero él también sabe que es bueno para ustedes. Siempre quiere lo bueno para ustedes y nunca lo malo. Ustedes tienen el conocimiento de diferenciar los espíritus porque se les ha dicho muchas veces. Ustedes reconocen lo maligno. Rueguen siempre al Padre Celestial en estos tiempos difíciles que reconozcan la astucia del maligno. No dejen de rezar ni de ofrecer. Ustedes están listos para cumplir del deseo del Padre Celestial, aunque se les haga difícil. Ustedes dicen “si, Padre” como tú lo deseas, así se hará.

Ustedes mi querido pequeño rebaño, han traído muchas ofrendas en el último tiempo y también hoy. ¿Pero creen ustedes mis queridos que yo como Madre Celestial no conozco sus preocupaciones y enfermedades? ¿No soy yo su querida Madre que les protege y acoge en sus brazos? Yo al mismo tiempo miro a vuestra cruz y la levanto si se les hace demasiado pesada.

El amor vencerá, mis queridos, por el amor van a soportar todo. La fuerza Divina va a fortalecerlos, nunca la humana. En la fuerza humana son débiles y esto lo saben, pero no es decisivo. La fuerza Divina entrara en ustedes y se sorprenderán, cuantos milagros van a pasar alrededor de ustedes. Muchas veces no ven estos pequeños acontecimientos que yo, su Madre Celestial, pido por ustedes al Padre Celestial. Muchas veces no ven esos pequeños milagros. Pero ellos están allí. Pequeñas cosas van acompañar su día y embellecerlos. Lo difícil soportan, porque ustedes quieren al Padre Celestial. Ustedes saben, mis querido niños de María, que el Padre Celestial mira a su iglesia, la iglesia de su Hijo Jesucristo, que está en la total destrucción. Estos sacerdotes, que son algunos que se han decidido por el maligno y que son demasiado débiles para reconocer la verdad, no están dispuestos, cumplir el deseo del Padre Celestial, aunque el deja fluir las gracias especiales en sus corazones.

Yo, la Madre Celestial, ruego siempre a mi Hijo Celestial, que entre en los corazones de los sacerdotes y que los irradie con su Divino amor. Reconozcan que el Padre del Cielo, es el mejor Padre, que solamente desea todo lo bueno para sus sacerdotes. Nunca exige ni obliga un sacerdote a la verdad. El desea que ellos cumplan su plan.

 

Cuantas veces me pongo yo, la Madre Celestial, de rodillas en el trono del Padre Celestial y ruego por ustedes mis hijos sacerdotes, que deseen regresan. Si realmente quieren mis queridos, voy a estar a vuestro lado, les voy a ayudar en cada situación, aunque sea muy difícil. Ustedes son mis queridos y elegidos. El Padre Celestial los ha elegidos. No por ustedes mismos son fuertes. Él fue el que los ha elegido y deben serle fiel y demostrarles su amor. Él les quiere y no los dejara nunca.

Como muchas veces repite el Padre Celestial, él tiene un gran anhelo por ustedes, mis queridos hijos sacerdotes por vuestro regreso. Estén preparados, porque el tiempo de regreso ya está aquí y el tiempo de la intervención está listo. Créanlo y confíen en el amor y la intercesión de vuestra amada Madre Celestial y vuestra Rosenkoenigin de Heroldsbach.

Ustedes mi querido pequeño rebaño han mantenido en esta noche de expiación en oración y ofrendas en la iglesia maternal en Goettingen.

Lamentablemente no les esta permitido peregrinar a Heroldsbach, porque ustedes con gusto también tomarían estos esfuerzos. Pero las oraciones y horas en su iglesia maternal traerán frutos, también cuando no lo puedan reconocer. Mucho está oculto para ustedes. Pero lo que no ven, créanlo porque el Padre Celestial está detrás de su plan. La Madre Celestial, su querida Madre, los toma en sus manos por  que han puesto al amor del Padre Celestial en primer lugar y no lo dejaron solo en su sufrimiento. Él es el más grande, el creador de todas las cosas y el regente de la santa apostólica iglesia. El cetro nunca sale de su mano, porque la superioridad no cumple con su deseo. Este falso profeta lamentablemente está sentado en la silla superior y ocupa ese cargo erradamente. Pero el Padre Celestial siempre tiene una opción, porque la iglesia nunca se hundirá. También en los tiempos más difíciles, cuando se quiere destruir todos los fundamentos de la fe, la verdadera iglesia va a resucitar en gloria.

Alégrense por eso mis queridos, porque ustedes se mantienen y apoyan esa nueva iglesia.

Vuestro deseo se va a cumplir.

Yo, como Madre Celestial, agradezco su apoyo por vuestro amor y por vuestras oraciones.

Yo, como Reina de las rosas de Heroldsbach, les bendigo ahora con todos los Ángeles y Santos, en la Trinidad, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Ustedes son los queridos del Padre Celestial y mis queridos, ustedes mis niños marianos y niños del Padre. Amén.

Siempre serán los queridos. Miren al plan del Padre Celestial, que se cumplirá. Amén.

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