12 de diciembre – noche de expiación

la Madre de Dios habla después de la Santa Misa de ofrenda en el rito tridentino según Pio V. a través de su voluntaria obediente y humile instrumento e hija Anne, en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo, amen.

Hoy en la noche del 12 de diciembre del 2017 me han hecho ustedes expiaciones por las faltas de mis hijos sacerdotes.
Mis queridos hijos marianos, mis queridos seguidores hoy expían en Heroldsbach, mi querido pequeño rebaño ha celebrado hoy una digna santa misa de ofrenda en el rito tridentino según Pio V., el altar de la ofrenda cómo también el altar de María estaba abundantemente decorado con muchas lindas flores, los ángeles entraban y salian durante la santa misa de la ofrenda, adoraban al santísimo en el tabernáculo.

La Madre de Dios habla hoy:

Yo, vuestra querida Madre Celestial hablo en este momento a través de mi obediente, voluntaria y humilde herramienta e hija Anne, la que está totalmente en la voluntad del Padre Celestial y solamente repite palabras que vienen de mí.

Ustedes mis queridos hijos Marianos han persistido en esta crisis difícil de la Iglesia, han tomado vuestra Cruz, no se han desesperado y no se han descorazonados, el Padre Celestial mira vuestra Cruz, la que ha medido en la profundidad en su altura y en lo ancho y lo largo, el solamente sabe lo que él puede esperar de ustedes, en la Cruz está la salvación, muchas veces mis queridos no entienden el Padre Celestial. Cuando les toca una Cruz pesada quieren arrojarla por qué les parece demasiado pesada, quieren transferirla a otros y ofenden a los otros de está manera, pero vuestro Padre Celestial puede mirar en vuestros corazones y sabe de sus angustias, solamente el puede ayudarle, pero ustedes buscan la ayuda donde los hombres que les aconsejan falsamente así van primero por otros caminos que no están en mis deseos, son caminos erróneos.

Esta Santa noche de expiación han recibido muchas gracias cómo regalos, también mis queridos seguidores en Heroldsbach van a recibir estas gracias, estén contentos porque pueden ofrecer ahí las ofrendas. Ustedes van cada 12 del mes a este lugar de peregrinaje para expiar y orar.

Han estado orando por sus bien hechores y también por sus perseguidores y sus enemigos, la oración más importante es para vuestros enemigos porque las necesitan porque no tienen a nadie que expíe realmente por ellos, están cerca del abismo y no lo saben si serán salvados. Sí rezan por vuestros enemigos le quitan sus fuerzas de pecar y de perseguirlos a ustedes, yo atiendo sus oraciones y las llevo al Padre Celestial, yo conozco vuestra angustia y vuestros deseos de persistir, yo conozco vuestros corazones y puedo mirar en ellos, el Padre Celestial conoce sus heridas y quiere sanarlas, él quiere recibir vuestro amor y vuestra consolación mediante vuestras expiaciones.

Mañana mis seguidores en Heroldsbach irán a la Mulde, van a ser muchos los feligreses ahí, esos agradecen está gracia, ellos han dicho un “sí padre” y han tomado todos los esfuerzos, me dicen querido Padre: “aunque no entiendo nada voy a cumplir tu deseo porque sé que nada mejor me puede pasar que demostrarte a ti la obediencia”. El solo sabe de mis dificultades y él solo puede ayudarme.

Muchos hombres hablan con otras personas o van dónde un psiquiatra que seguramente no les puede ayudar, una valida digna Santa Confesión les puede ayudar y traer alivio, mis queridos vallan dónde vuestro Padre Celestial el los está esperando y reconozcan su culpa ante él. Así el les va a perdonar y serán liberados, el puede facilitar sus angustias muy diferente a lo que ustedes piensan en su debido tiempo, el los va a oír, tengan paciencia y pospongan sus propios deseos, sí tengan cuidado de sus deseos no les va a pasar nada, el va a ordenar todo según su plan, aunque no corresponda a vuestro deseo.
Digan con frecuencia a vuestros sufrimientos: „sí padre esto está tu plan y te voy a seguir, lo pensaste así y así va a pasar, yo acepto tus deseos y te estoy agradecidos que me guías según tú plan de amor, yo no entiendo nada pero sé que quieres lo mejor para mí y yo lo acepto, no voy a revelarme sino aceptar todo como tú lo haces, también cuando me parezca difícil, yo sé que por tu amor que solo quieres lo mejor para mí. Aunque no entiendo nada se querido Padre que estoy en tus brazos, yo mismo no puedo medir mi cruz, tú la elegiste para mí, solamente tú querido Padre conoces mi Cruz y nunca me vas a pedir demasiado para poder cargarlo, le vas a pedir a la Madre Celestial que esté a mi lado para que no renuncie”. Yo vuestra querida Madre no los dejare solos sobre todo cuando se les cae una cruz.

La madre celestial sufre por sus hijos marianos cuando tiene que aceptar una Cruz, muchas lagrimas he derramado por ustedes.

También hoy lloro muchas lagrimas por mis hijos sacerdotes que están cerca del abismo y no saben que están en la mentira y que se encuentran en la incredulidad, viven en el mundo y disfrutan sus alegrías, pero todo es sonido y humo los que viven ahí, la felicidad es lo que deben aspirar, muchos pierden la felicidad y solamente viven en el mundo de hoy, les parece lo mundano muy importante y olvidan lo divino, el mamon es muy importante para ellos.

Mis queridos niños todo en el mundo es transitorio, pero lo eterno está en el cielo, en la eternidad pueden mirar la grandeza del Dios Trinitario, reconozca su culpa en la tierra con una Santa confesión. Cuando vallan donde el Padre y reconozcan su culpa los va a perdonar y se van a encontrar en las gracias santas, miren también las culpas de vuestros enemigos, necesitan especialmente recibir vuestras expiaciones para que pierdan sus pecados, a esto pueden contribuir. Ellos reconocerán entonces que el Padre Celestial los espera, porque los quiere en cada momento, son valiosos para él quiere llevarlos al altar de la ofrenda, quiere recibir de ellos una digna ofrenda y que no participen en una misa comunitaria. ¿cuándo van a reconocer algunos sacerdotes que dolor tiene que sufrir el Padre Celestial por ellos cuando los sacerdotes hacen su teatro en el altar comunitario. Lo crucifican otra vez y lo desprecian, con esto se encuentran en la incredulidad, nunca puede un sacerdote alegrar al Padre Celestial en el altar comunitario, el Padre Celestial quiere repetir en el altar de la ofrenda la ofrenda de la cruzificación de su hijo Jesucristo otra vez, solamente así es un padre Santo al que quiere el Padre Celestial.

Mis queridos, sigan orando por los sacerdotes que han caído, de los sacerdotes caídos que regresen en el último momento y que no caigan en el abismo eterno, yo vuestra querida Madre sufro por cada sacerdote y les ruego para que regresen, está en su propia voluntad, sí pelean contra su propia voluntad podrán regresar y cumplir con el deseo del Padre Celestial.

Los bendigo ahora en esta noche de ofrenda con todos los Ángeles y Santos en la Trinidad, en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo, amen.

Vivan el amor y visiten frecuentemente el Santo sacramento del altar, Jesucristo les espera y su amor.

él nos quiere eternamente y sin límites .

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