05 de agosto 2017 – sábado, Cenáculo

La Madre de Dios habla después de la Santa Misa de la ofrenda Tridentina en el rito según Pio V. a través de su voluntaria, obediente y humilde instrumento Anne.
En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo, amen.
El altar de María estuvo hoy todo en blanco porque hoy fue honrado el corazón de María. También hemos celebrado hoy la fiesta de Santa María de las Nieves, cómo está fiesta se llama el milagro de la nieve. Blanca es la nieve y blanco es el corazón inmaculado de María. Esto quiso el Padre Celestial dar nos lo a conocer, y él quiere dejar hoy hablar a la Madre Celestial.
La Madre de Dios hablara ahora:
Yo vuestra Madre Celestial, vuestra Madre y reina de la Victoria y Rosenkönigin de Heroldsbach hablo hoy, en este día del cenáculo a ustedes mis queridos hijos marianos a los que crean y oren y hagan sacrificios.
Cuánta ayuda necesito yo de ustedes en este tiempo de hoy. Por qué la Iglesia católica está totalmente destruida. No ha quedado nada Santo. Todo sobre la fe es despreciado.

 
Cuando una persona cree y habla públicamente de su fe y además reza, será votado de la Iglesia modernista de hoy en día. Ustedes mi querido pequeño rebaño han vivido muchos años este desprecio, lamentablemente algunos de mis elegidos no siguieron mi llamado. Ustedes mis pequeños casi 13 años han seguido mi llamado, muchas veces ha sido muy difícil para ustedes Por los muchos sufrimientos, enfermedades y fracasos los que le han enseñado, que yo su querida Madre los he acompañado en este camino difícil.  Porque según el juicio humano no hubieran podido soportar este tiempo. Muchas veces mi pequeña has preguntado a la Madre Celestial ¿por qué tengo que sufrir así? Pero seguiste y no miraste atrás, has aceptado tu sufrimiento que estuvo muchas veces insoportable. Ustedes mis queridos hijos marianos solo pueden aceptar sus sufrimientos. Yo como la Madre Celestial les voy a apoyar. El Padre Celestial les va a poner a su lado muchos Ángeles que los acompañarán. Tomen sus cruces, inconvenientes y fracasos, así como lo quiere el Padre Celestial.
Yo vuestra Madre Celestial debo aliviarles estos sufrimientos, porque saben que una madre terrenal sufre por sus niños y quiere evitar las dificultades.  ¿Cómo va a sentirse su Madre Celestial?  ¿No sufro yo con ustedes mis queridos hijos marianos? Sí, yo sufro por vuestras enfermedades y lloro lagrimas amargas cuando tienen que sufrir estos desprecios y persecuciones. No se rindan, sino sigan adelante.
Ahora mis queridos niños saben, que el Padre Celestial tiene que intervenir. Él ha intervenido, que no ha detenido lo malo, cuando hizo el milagro de la catedral de colonia. Nadie puede explicarse porqué está catedral se podía girar por 360°. Humanamente no se puede explicar esto porque no es posible. Pero paso. El Satanás debía hacer este milagro, todavía el ejerce todo su poder y va a seguir haciendo milagros. Los hombres no podrán averiguar nada.
Pero los milagros más grandes mis queridos niños los debo realizar yo como la Madre Celestial por el Espíritu Santo en la Trinidad. Ustedes se sorprenderán. Por respeto y agradecimiento por qué nadie podrá explicarlo según los pensamientos humanos. Todavía va mucha gente a negar la fe y reaccionar de mala manera.

 

 
A través de estos milagros quiero darles a muchas almas la posibilidad de convertirse en el último momento. Sobre todo, pienso en los sacerdotes que están cerca del abismo. Y que hasta hoy todavía persiguen a mis queridos elegidos, esto es muy grave.
Más pesado que otra cosa es la comunión en la mano, y la abolición de la Santa Misa de la ofrenda, la única misa verdadera. Este Pastor superior a tratado de prohibir en muchas ocasiones la Santa Misa de la ofrenda en el rito tridentino.
Cómo ustedes saben mis queridos niños lo malo siempre está en el punto más alto. Por eso seduce el a muchos cardenales y obispos, que cayeron en la homosexualidad. Lamentablemente así está hoy en la Iglesia católica y apostólica. Ya no es más la Iglesia de Jesús Cristo. Pero crean mis queridos hijos marianos que el Padre Celestial va a levantar una Iglesia gloriosa en todo su esplendor. Todos los que crean entonces van a arrodillarse de temor con sus caras abajo por qué las vibraciones de las almas creyentes van a ser inexplicablemente grande. Al otro lado también la intervención del Padre Celestial va a hacer inexplicablemente y poderosamente. Nada va a ser explicable. Yo la Madre Celestial voy a suplicar constantemente al Trono Celestial por la conversión de las almas, sobre todo por las almas de los sacerdotes.
Yo los quiero y les agradezco por su disposición la que me han dado durante muchos años, a vuestra Madre Celestial. Yo les voy a proteger de la gran intervención del Padre Celestial. Van a recibir en cada situación mi protección, también cuando está aconteciendo. No desarrollen angustias y miedo porque están protegidos por un circulo de luz en donde nadie podrá entrar.
Yo los quiero infinitamente y los bendigo con todos Los Ángeles y Santos en la Trinidad en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo, Amen.

 

El amor divino les protegerá en cada situación.

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